Transporte y Logística del Uruguay
La creciente globalización de los mercados de bienes y capitales internacionales así como el incremento de la competencia empresarial han sido factores determinantes para que las empresas definieran formas de reducción de costos, sin disminuir su eficiencia. Con ese objetivo es que surge el concepto de logística orientado a la mejora de la gestión empresarial.
Antecedentes consecuentes
En Uruguay, la fecha de constitución de muchas de las gremiales que agrupan a las empresas del sector de logística y transporte -especialmente transporte marítimo y carretero- indica que el origen de estas actividades se remonta a inicios del siglo XX. Específicamente, este sector ha estado históricamente determinado por las privilegiadas condiciones naturales del puerto de Montevideo; dinamizadoras de los servicios de transporte y de logística conexos a las actividades portuarias. Sin embargo, se visualiza que no existía en dichos orígenes una concepción de la cadena logística en su totalidad. Dicha concepción se ha ido conformando principalmente a impulsos del crecimiento del sector a nivel mundial.
¿Dónde queda Uruguay?
Tanto la ubicación geográfica del país como sus recursos naturales propiciaron el crecimiento de las actividades logísticas y de transporte. En este sentido, el Uruguay limita al norte y noreste con Brasil, al sureste con el océano Atlántico, al sur con el estuario del Río de la Plata y al oeste con Argentina. Por lo tanto, está adecuadamente conectado con un “hinterland” lo suficientemente amplio, que cuenta con un gran volumen de carga, que asegura la viabilidad del negocio. A esto hay que agregarle que en el territorio uruguayo no existen importantes accidentes geográficos que dificulten la movilidad de las cargas.
Mover da trabajo
Actualmente, se estima que el número de empresas del sector ha ascendido a 9.000 y tiene un peso en la balanza comercial que supone USD 300 millones en exportación de servicios de logística y transporte. Según el estudio de Prospectiva Tecnológica 2015 realizado por la Universidad de Montevideo, el país le agrega 261 horas hombre de trabajo a cada camión o contenedor que toca Uruguay como punto intermedio hacia su destino final.
Paralelamente, se evidencia una creciente instalación en el país de empresas multinacionales que tercerizan sus operaciones de transporte y logística exigiendo estándares internacionales de calidad. La creciente aplicación del método de outsourcing produjo un proceso de adaptación del empresariado del sector propiciando una curva positiva de aprendizaje y un incremento en los niveles de calidad de los servicios.
Francamente creció
Adicionalmente, un elemento determinante del crecimiento del sector fue la Ley de Zonas Francas que se promulgó en el año 1987. La ley Nº 15.921 estableció que las zonas francas son áreas aisladas del territorio nacional, donde se estimula la actividad económica a través de una normativa particular que supone que estas zonas de economía especial gozan de excepciones aduaneras y fiscales, además de estar excluidas de la jurisdicción de los monopolios estatales. Esto las diferencia de la mayoría de zonas francas del mundo, donde en general, sólo se contemplan beneficios aduaneros y algunas exenciones fiscales de carácter limitado.
A buen puerto
Asimismo, la ley de puertos es también un marco legal que ha favorecido el incremento de la actividad logística y de transporte en Uruguay. En efecto, los recintos aduaneros portuarios se encuentran regulados por la ley Nº 16.246 del 8 de abril de 1992 y su Decreto Reglamentario Nº 412/ 992 del 1º de setiembre de 1992. Las mercaderías están exentas de todo arancel aduanero o tributo aplicable en ocasión de la importación (actualmente IVA e IMESI) durante su permanencia en los recintos aduaneros portuarios. Se permite la posibilidad de realizar transformaciones a la mercadería en tránsito siempre que no se produzca una modificación a la clasificación en la nomenclatura arancelaria de la misma. Se permitió el crecimiento de actividades de valor agregado a la mercadería en recinto portuario como actividades de depósito, reenvasado, remarcado, clasificado, agrupado y desagrupado, consolidado y desconsolidado, manipuleo y fraccionamiento.
Rendir tributo
Adicionalmente, el Código Aduanero Nacional establece que los depósitos aduaneros en general constituyen franquicias de carácter territorial, lo que significa que la mercadería procedente del exterior destinada a dichos depósitos podrá ser ingresada a los mismos libre de aranceles aduaneros y demás tributos aplicables en ocasión de la importación (actualmente el IVA y el IMESI ) . Así, el régimen tributario aplicable en los depósitos aduaneros es, en términos generales, igual al de los puertos libres. El artículo 96 del Código Aduanero reconoce la existencia de dos tipos de depósitos aduaneros: los depósitos fiscales y los depósitos particulares, siendo los primeros los de propiedad del Estado o arrendados por éste, y los últimos, de propiedad de particulares.
Todo legal
Relacionado con el marco legal, también se pone en relevancia la solidez del sistema institucional del país y los niveles de transparencia que maneja dicha estructura como una ventaja a destacar ya que también incentiva las inversiones en el país. En este sentido, vale la pena señalar el buen posicionamiento en términos de desarrollo humano que posee el Uruguay, que no existe un nivel de corrupción generalizada, que existe libertad política y económica y seguridad.