Evolución Histórica del Cluster

La fecha de constitución de muchas de las gremiales que agrupan a las empresas del sector de logística y transporte en Uruguay (especialmente de transporte marítimo y carretero), indica que el origen de estas actividades en el país se remonta a inicios del siglo XX. Específicamente, este sector de actividades ha estado históricamente determinado por las privilegiadas condiciones naturales del puerto de Montevideo, que han servido de dinamizadoras de los servicios de transporte y de logística conexos a las actividades portuarias. Sin embargo, se visualiza que no existía en dichos orígenes una concepción de la cadena logística en su totalidad. Dicha concepción se ha ido conformando en el país, principalmente a impulsos del crecimiento del sector a nivel mundial.

En este marco, vale la pena señalar que, por el menguado tamaño de su mercado interno, el Uruguay tradicionalmente ha sido una economía orientada al mercado externo, y esto ha impactado directamente en la evolución del desempeño de actividades logísticas y de transporte en el país, que siguen el comportamiento del comercio exterior. Las empresas del sector dedicadas a la demanda interna, han crecido y evolucionado según los impulsos del mercado externo, que pauta los avances y los requerimientos en logística y transporte. Así, el crecimiento del comercio internacional en la década de 1990, surge como uno de los elementos determinantes en el crecimiento del sector.

En primer lugar, resulta pertinente señalar que en el año 1991 se firma el Tratado de Asunción entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, que da origen al MERCOSUR. Allí se estipuló la creación de un mercado común bajo el convencimiento de que «la ampliación de las actuales dimensiones de sus mercados nacionales, a través de la integración, constituye condición fundamental para acelerar sus procesos de desarrollo económico con justicia social» (Considerando del Tratado de Asunción). El primer paso hacia la conformación de ese mercado común fue la definición de una Zona de Libre Comercio entre los países miembros que tuvo, en una primera instancia, un período de auge desde su creación hasta 1999, cuando el crecimiento del comercio y de las economías de la sub-región le dio alta visibilidad en el mundo como uno de los bloques regionales de mayor crecimiento del mundo. Esto impactó positivamente en el sector logístico y de transporte en el Uruguay, que tuvo la posibilidad de explotar la situación geográfica estratégica del país entre los dos socios principales del bloque.

En este sentido, en 1999 el Ministerio de Industria, Energía y Medio Ambiente (MIEM) realizó un estudio sobre la evaluación del posicionamiento competitivo del MERCOSUR, comparando indicadores desde su creación en 1991 hasta 1998. Allí se evidenció que, en los siete años de medición, el aspecto donde se produjeron mayores avances gracias al MERCOSUR, fue en la apertura y conectividad con la región. En efecto, se produjo una disminución del arancel promedio de la región del 20% en 1991 al 13% en 1998, y un aumento del comercio total de la región de un 124% en dólares corrientes en esos siete años. Adicionalmente, se constató un crecimiento del comercio tanto intrarregional como hacia terceros países. El comercio intra bloque en ese período crece del 13% al 23% del comercio total. En los siguientes gráficos se presentan la evolución de las exportaciones e importaciones del Uruguay a los socios del MERCOSUR desde 1987 a 1996, así como la distribución de las exportaciones e importaciones de los distintos socios intra y extra bloque.


Por lo tanto, se evidencia que durante la década de los noventa el intercambio total de los países del bloque pasó de u$s 73.800 millones a cerca de u$s 171.000 millones, sumadas las importaciones con las exportaciones intra y extra bloque. Esto supuso un crecimiento promedio anual del 8,8% que situó al MERCOSUR dentro de las zonas de mayor dinamismo comercial del mundo. Asimismo, en dicho período, el total del comercio intrabloque pasó de u$s 8.200 millones a u$s 35.800 millones, que se traduce en una tasa de crecimiento promedio anual del 15,9%. El comercio extrabloque, por su parte, se incrementó de u$s 65.500 millones en 1990 a u$s 135.100 millones en 2000, con un crecimiento promedio anual de 7,5%. Este crecimiento exponencial de las exportaciones e importaciones, trajo consigo un necesario incremento de las necesidades logísticas de las empresas exportadoras e importadoras, que supuso un fuerte crecimiento del sector y una proliferación de la oferta de servicios logísticos y
de transporte.